Mark Zuckerberg, director general de Facebook, se autodenomina “ciberintruso”. Para la mayoría, ese término en inglés (“hacker”) significa alguien malicioso, como los delincuentes que interceptan mensajes orales privados o villanos anónimos que desbaratan cibersitios y se entrometen en cuentas de correo electrónico. Pero para Facebook, significa algo diferente. Es un ideal intrínseco a la cultura de la compañía. Explica la motivación para probar ideas nuevas, aunque fracasen, y para promover productos nuevos rápidamente, aunque sean imperfectos. Ese enfoque ha hecho de Facebook una de las compañías de internet más valiosas del mundo.
Los ciberintrusos “creen que todo se puede perfeccionar y que nunca hay nada terminado”, explica Zuckerberg. “Se sienten movidos a arreglarlo, a menudo en la misma cara de la gente que dice que es imposible o que está conforme con el estatus quo”. Zuckerberg formuló esas afirmaciones en un brevísimo ensayo de 479 palabras titulado “El camino del ciberintruso” que incluyó en el documento que la compañía presentó a los reguladores del gobierno sobre sus solicitud para ofrecer acciones en el mercado. La compañía busca 5.000 millones de dólares de inversionistas en un acuerdo que podría valuar la firma en hasta 100.000 millones de dólares
Fuente: www.noticias24.com












